Partir de Arcadia y de las montañas grises del norte no fue una tarea fácil. Andaba sin mirar atrás cruzando valles y parajes desconocidos para mí cuando fui asediado por un carruaje de hombres altos y rosados. Cubrían su rostro con mascaras y vestían telas extrañas para mí.
-Asaltante Jefe: Alto! Quien va?
-Hongo Cochino sale de entre unos matorrales boquiabierto viendo el paisaje cuando se da cuenta que ha sido rodeado
-Hongo Cochino: Soy un mercader Goblin mi señor
-Asaltante: Un mercader, eh! Danos todo lo que lleves o paga con tu vida
-Hongo Cochino se asusta al ver que le superan en número y decide ceder a sus exigencias hasta que estos de distraigan y pueda escapar
-Hongo Cochino: No se alteren, cooperare – Dice colocando su mano en la cintura para tocar con la yema de los dedos un viejo puñal
En ese instante una flecha impactó en la frente de uno de los asaltantes. Aprovechando la confusión rebané el cuello al asaltante que me amenazo. Saltando así sobre otro aun aturdido cuando una figura salió del bosque:
-Arquero: Nunca aprenderéis a meteros con hombres de vuestro tamaño... – Gritó saltando sobre dos rufianes distraídos.
-Hongo Cochino: Sois amigo?
-Arquero: Un enemigo no salvaría su culo verde!
-Hongo Cochino vio el rostro de satisfacción del hombre del bosque mientras saltaba sobre el que parecía el líder dejándolo apresado.
-Arquero: No le mate! – Dijo acercándose tras haber acabado con la vida de los dos hombres enmascarados
-Arquero: Este es Tanatos Apyr el asesino de mi amada, os pido que dejéis que sea mi mano quien le dé muerte del mismo modo que el asesino a la única heredera de mis sentimientos.
-Hongo Cochino sintió el pésame del Arquero en sus palabras y sin mediar palabra se incorporo dando paso al hombre que le había salvado.
-Arquero: Morirás desangrado con tu propia arma – Se acercó a Tanatos arrancándole la espada de las manos y clavándosela sin ninguna resistencia
Con los atacantes muertos el arquero se tranquilizo y con lágrimas en los ojos se acercó a darme la mano en señal de camaradería.
-Arquero: Has luchado con valor pequeño amigo, mi nombre es Eric Tesla, guardián de estas tierras, El Plano y la Umbra están bajo mi protección.
-Hongo Cochino había oído hablar de un tal Tesla, los chamanes explicaban viejas leyendas sobre la existencia de un guardián de Erebus habitante por estas tierras, un antiguo Croatano y ultimo en su estirpe. Pero no podía ser el... Los guardianes de Erebus son hombres lobo de tres metros de altura…
-Hongo Cochino: Mi nombre es Hongo Cochino señor Tesla, no habría podido hacer nada sin su ayuda no merezco tales adulaciones
-Eric Tesla: Claro que sí señor Cochino, bueno... Quiero decir... Señor mercader
-Hongo Cochino: No se preocupe señor, me han llamado de muchas maneras…
-Eric Tesla: Y todas merecen respeto, tomad este presente – Dice dándole un zurrón que llevaba en la espalda
-Hongo Cochino: No merezco nada mi señor
-Eric Tesla: No creo lo mismo señor mercader, has contribuido en el cumplimiento de una venganza que corría demasiados años, es lo mínimo que un servidor puede hacer
-Hongo Cochino tiende las manos para coger el paquete de Eric y esbozando una sonrisa...
-Hongo Cochino: Tomad a cambio esta daga, esta algo manchada de sangre, pero los chamanes de mi tribu la bendijeron, jamás se oxidara haga lo que haga con ella
-Eric Tesla coge la daga guardándola en su bota
-Eric Tesla: Gracias amigo la guardare con mi vida. Abre el paquete y vístete, es una muda decente con propiedades mágicas, siempre se adaptara al cuerpo de su portador
-Hongo Cochino se queda boquiabierto pensando en las posibilidades de una tela así y sintiéndose bien consigo mismo, ha hecho el primer amigo fuera de sus tierras…
-Hongo Cochino: Gracias señor, la cuidare con esmero
-Eric Tesla: Debo volver con los míos, tenga precaución en su viaje – Hace una reverencia y se esfuma en el aire allí mismo.
Una vez pasado el asombro de la misteriosa desaparición del señor Eric Tesla decidí probarme las telas que me había facilitado, extrañamente si se adaptaban en mi cuerpo, pero el asombro fue cuando en la solapa del traje pude ver un pequeño mechón de pelo blanco. Quizás las leyendas eran ciertas y acabo de hablar con el ultimo Croatano existente…
Nota Adjunta: Los Croatanos eran, junto con los Wendigo y los Uktena, los habitantes originales de Norteamérica. Se les conocía como el Hermano Mediano, centrados en el honor, siendo los Wendigo el Hermano Menor, los más jóvenes y fogosos, centrados en la gloria, y los Uktena el Hermano Mayor, los más reflexivos, centrados en la sabiduría.
Actuaban como mediadores entre ambas tribus, y debido a su extinción, estas se encuentran más alejadas que nunca. Los Croatanos cayeron en la lucha que entablaron contra uno de los aspectos del Wyrm conocido como Comealmas, que llegó a las costas de Norteamérica junto con una expedición inglesa, en el siglo XVII. Lograron evitar su expansión por el continente, pero al precio de su extinción. Esta victoria no fue tampoco un éxito total, pues Comealmas fue expulsado a la Umbra, donde volvió a acumular el poder que había perdido con este ataque.Extraido de: Hombre Lobo: Apocalipsis
Actuaban como mediadores entre ambas tribus, y debido a su extinción, estas se encuentran más alejadas que nunca. Los Croatanos cayeron en la lucha que entablaron contra uno de los aspectos del Wyrm conocido como Comealmas, que llegó a las costas de Norteamérica junto con una expedición inglesa, en el siglo XVII. Lograron evitar su expansión por el continente, pero al precio de su extinción. Esta victoria no fue tampoco un éxito total, pues Comealmas fue expulsado a la Umbra, donde volvió a acumular el poder que había perdido con este ataque.Extraido de: Hombre Lobo: Apocalipsis

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